miércoles, 25 de mayo de 2016

Porridge de Quinoa


El porridge es ese típico potaje de avena y leche que te servía calentito la abuela, el mismo que muchos lectores extrañan y ni de lejos pueden comer sin arrepentirse por varios días.
Se extraña en invierno un desayuno rápido, tibio y contundente. De ahí esta versión más apropiada para los alérgicos paladares de mis comensales. 
La quinoa es una maravilla, llena de proteínas, minerales, fibra y vitaminas, bajo indice glicémico (diabéticos aprovéchenla ), un grano muy  valorado en la américa precolombina que por algún motivo quedó en el olvido. Es un alimento muy completo, sirve para platos dulces, salados, horneados, guisos y más. 
Siempre es salvador tener un poco de quinoa cocida en el refrigerador para armar alguna ensalada rápida súper nutritiva, comida rápida sin culpa.
Preocúpese de lavarla muy bien antes de consumir, contiene saponina, un detergente natural de sabor amargo que no queremos en nuestro plato. Simplemente lave en un colador dejando correr el agua hasta que no salga más espuma.
Tenga todo preparado y en la mañana sólo agrega la leche o yoghurt y frutas, lo entibia y listo. 
Espolvoree con almendras laminadas, frutas frescas tipo berries o frutos secos en invierno y canela.
Si no tiene Thermomix, prepare cual arroz, pero sin agregar sal porque se amarga. La proporción agua/quinoa es aproximadamente 1/4, o sea, 1 litro de agua para 400 gramos de quinoa.
Se conserva unos 3 días en el refrigerador. 

Ingredientes:

200 gr Quinoa lavada
500 gr de agua
Leche de coco, almendras u otro
Frutas variadas
Almendras laminadas
Canela
Azúcar vainillada

Preparación:

1. Ponga la mariposa en la thermomix.
2. Agregue el agua y la quinoa. Programe 20 minutos, 100 grados, giro inverso, velocidad cuchara.
3. Deje reposar unos minutos en el vaso para que absorba el agua.

4. Agregue la leche (hasta leche condensada si anda antojado) azúcar o endulzarte, frutas, espolvoree con canela. Entibie y listo!

lunes, 16 de mayo de 2016

Aji de Gallina

Receta peruana maravillosa adaptada a mis comensales, si, les doy aji de gallina a los niños y les encanta!
Es el típico ají de gallina que se hace tradicionalmente en las demostraciones a domicilio de Thermomix en Chile, queda increíble cada vez, nunca defrauda y simplifica increíblemente un plato bastante engorroso, ensuciador y lento. Lo hice una vez en la vida y dije nunca más, hasta que llegó la pequeña maravilla, ahora es un plato habitual en mi casa. En 25 minutos está listo y delicioso.
El aji amarillo no es tan fácil de encontrar,  lo venden en pasta, pero no hay ninguno certificado sin gluten. El natural lo venden sólo en temporada. Ahora lo venden también congelado, al igual que otros productos típicos peruanos como el choclo grande, la yuca y es bastante salvador.
El caldo de pollo suelo hacerlo natural, pero ahora está la opción del Gallina Blanca en el supermercado que salva, aunque con harta sal. Si usa caldos comprados no agregue sal o verifique la sazón antes de agregar. 
Algunos le ponen maicena en vez de pan, dos cucharadas disueltas en un poco de agua, para mi gusto la consistencia es mejor con pan.
Acompañe con arroz blanco, aceitunas y si se puede, huevo duro en rodajas, unas hojitas de perejil para decorar. 
Esta receta alcanza fácil para 6, si hace un kilo de pollo, para 8.

Variantes:
Agregar sólo 120 gramos de pollo y 130 de leche de coco o leche evaporada.

Ingredientes:
800 gramos pechugas de pollo sin piel
2 rebanadas de pan sin gluten remojado
2 ajíes amarillos
1 cebolla mediana
250 gramos de caldo de pollo
20 gramos de aceite
5 gramos de sal
pimienta
1/2 cucharadita de cúrcuma 
Aceitunas, huevo, hojas de perejil para decorar 

Preparación:
Descongele el pollo si estuviera congelado.
Agregue la cúrcuma al caldo y remoje el pan.
Parta los ajíes por la mita, retire las pepas y la vena central.
Agregue la cebolla en cuartos, el aceite y los dos ajíes. Programe 4 segundos a velocidad 5 para picar las verduras.
Baje los ingredientes de las paredes del vaso. Programe 5 minutos a temperatura varoma, velocidad 1 para sofreír.
Agregue el pan y el caldo, programe 20 segundos a velocidad 7 para licuar la mezcla.
Inserte la mariposa, agregue el pollo, sal y pimienta, programe 20 minutos a temperatura varoma, giro a la izquierda, velocidad 1. En el recipiente varoma ponga los huevos para que se cocinen con el vapor del pollo.
Una vez listo retire el varoma. En un bowl retire el líquido del pollo, reserve. Los pollos déjelos en el vaso. Programe 3-4 segundos giro a la izquierda, velocidad 4 para desmenuzar el pollo.
Listo! 



viernes, 6 de mayo de 2016

Muffin de zanahoria


Muffin es la versión aspiracional del queque, su gemelo snob, o tal vez sea una cosa moderna, porque cuando uno era chica en la casa se comía queque y se decía calcomanía, ahora comemos muffin y pegamos stickers. Igual suena más estiloso servir Muffin de zanahoria que un queque, así que vamos por el muffin.
Hoy es el 4to cumpleaños de mi mediana y quería su torta de cuchuflis para el jardín. Este pedido a las 6 am y en una niña que no puede comer gluten, huevo ni leche de vaca era complicado. Lo des compliqué ofreciéndole quequitos para el jardín. Logramos mutuo acuerdo y a cocinar. 7 am.
Logramos estar en el jardín a las 9 am con nuestros quequitos listos para cantar  el feliz cumpleaños. La casa fragante. Llegaron un poco reducidos en número, mi pequeña gaznápira no aguantó a llegar, pero aún  suficientes para todos. Salieron 12.
El resultado: un muffin húmedo, suave y dulzón. 
Una mañana intensa pero muy productiva.

Ingredientes:
250 gr zanahoria lavada y pelada
200-250 gr de azúcar 
100 gr arroz 
80 gr harina de coco
60 gr chuño (almidón de papa)
40 gr almidón de mandioca
10 gr polvo de hornear
20 gr de harina de linaza
250 gr agua o leche
100 gr aceite de maravilla
5 gr vinagre de manzana

Opcional:
Canela y vainilla para dar sabor, 5 gr de cada una
Agregar dos huevos grandes,  en el tercer paso, pero usando sólo 190 gr de agua o leche, ya que los huevos aportan líquido también. Suben preciosos!
Combina bastante bien con nueces y pasas, agregar un puñado y picar 3 segundos a velocidad 5 después de mezcladas las harinas.
Reemplazar el aceite por mantequilla 
Sin Thermomix: conserve las proporciones de ingredientes y aplique rallador y batidora con paciencia. Verifique que la mezcla quede homogénea.

Preparación con Thermomix TM 5:
Precaliente el horno a 180 grados. Engrase moldes individuales para Muffin.
Ponga el arroz y pulverice 1 minuto a velocidad 10. Reserve. Si tiene harina de arroz sáltese este paso.
Agregue la zanahoria en trozos y ralle 7 segundos a velocidad 5.

Agregue azúcar, aceite, polvo de hornear, linaza y mezcle 3 segundos a velocidad 5.
Agregue la harina de arroz, coco, chuño, almidón de mandioca, canela, vainilla, agua (o leche) y vinagre de manzana. Mezcle 7 segundos a velocidad 7.
Lleve 30 minutos al horno o hasta que al enterrar un mondadientes al centro, este salga sin restos de masa. 


viernes, 15 de abril de 2016

Hummus


Esta receta se la pedimos prestada a los árabes. Acá va con y sin Thermomix.
Es básicamente un puré de garbanzos, lleno de proteínas y grasas saludables del sésamo y el aceite de oliva. Apto para comer sin culpas, una mezcla de sabores exquisita y sorprendente. Enemigos de las legumbres: inténtenlo.
El tahine es una pasta de sésamo. Es muy sabroso y aromático, lo venden en tiendas especializadas y el pasillo de comidas internacionales de los supermercados grandes. Vale la pena tenerlo.
Si es alérgico al sésamo, sáltese el sésamo y el tahine, queda rico de todas formas. Reemplácelo por un chorrito de aceite de oliva.
Es un excelente aperitivo, acompañado de algún tipo de pan, galletas, verduras cortadas en bastones y decorado con paprika, sésamo, hojas de perejil. Un buen reemplazante del clásico queso crema. La verdad es un buen acompañante del desayuno también, con su buena tostada gluten free y un café, se ha convertido en mi paté,
Es de mis recetas regalonas desde antes de tener Thermomix, ahora es más fácil. 
Yo lo hice  con la receta del chip de la Tm5, pero se puede hacer en una procesadora y aquí les dejo la receta clásica para los que no tienen la maravilla.

Receta ( sin Thermomix)
1 taza de garbanzo
1 diente de ajo pelado
1 cucharada de jugo de limón 
1/2 cucharadita de sal
1 cucharada de tahine o 1 cucharada de aceite de oliva

Para decorar:
1 cucharada de sésamo tostado 
Hojas de perejil
Paprika o aji de color

Preparación:
Remoje los garbanzos en medio litro de agua la noche anterior. 
Si se le olvidó o el tiempo no la acompaña apreciará este tip: póngalos en un bowl con el medio litro de agua y lleve al microondas por 15 minutos a alta potencia. Lávelos y bote el agua.
Cocine los garbanzos en medio litro de agua hasta que estén blandos. Cocine a fuego fuerte y una vez que empiezo a hervir, baje a fuego medio porque se sube el agua de la cocción y no es tan entretenido limpiar ese desastre después. Aproximadamente 45 minutos. Reserve el agua de cocción.
 Deje enfriar.
En una procesadora agregue el tahine, 1 cucharada del agua de cocción, limón, ajo, garbanzos, pizca de pimienta, sal y triture hasta obtener un puré. Si le parece demasiado seco, agregue más agua hasta obtener consistencia de puré espeso. Listo. Se conserva unos tres días en el refrigerador.
 No recomiendo congelarlo, bota agua al descongelarse y pierde su consistencia.

Acá con Thermomix:





sábado, 2 de abril de 2016

Pastel de papas con zanahoria

Receta adaptada de www.thermomix.cl
Modificada a nuestras intolerancias, quedó increíble igual: vegano, sin gluten, sin leche de vaca, liviano y saludable. Un súper rico plato de fondo!
Es una vuelta de tuerca más gourmet y saludable al clásico pastel de papas.
Yo usé un mix de distintos champiñones.
Alcanza para 6 porciones.

Ingredientes:

700 Gr de papas 
300 Gr de zanahoria
400 Gr de champiñones
200 Gr de cebolla
1 diente de ajo
10 ramas de perejil, las hojas
70 Gr aceite de oliva
300 Gr de agua
10 Gr de sal
Pimienta

Preparación:
Primero la base de champiñones.
Agregue el ajo, 100 Gr de cebolla, 20 Gr de aceite de oliva y hojas de perejil. Triture 5 segundos a velocidad 5.
Sofría 5 minutos, temperatura varoma, velocidad cuchara.
Ponga la mariposa.
Agregue los champiñones cortados en rodajas, pizca de pimienta y 5 Gr de sal.
Cocine 12 minutos, temperatura varoma, velocidad cuchara con giro inverso.
Ponga en una fuente para horno.

Segundo: el puré.
Corte las zanahorias y papas peladas en rodajas de 1 cm.
Agregue los 100 Gr de cebolla, triture 5 segundos a velocidad 5. Dore 5 minutos, temperatura varoma, velocidad cuchara.
Ponga la mariposa.
Agregue el agua, papas, zanahorias y 5 Gr de sal. Cocine 30 minutos, 100 grados, velocidad 1, giro inverso.
Agregue la pizca de pimienta y nuez moscada, 50 Gr de aceite de oliva y programe 30 segundos, velocidad 4.
Vierta el puré sobre los champiñones.
Lleve a horno precalentado a 250 grados hasta dorar, unos 10 minutos. 
Puede agregar un poco de azúcar granulada en la superficie para obtener una superficie más dorada.
Listo!

sábado, 26 de marzo de 2016

El diagnóstico

Les cuento un poco en desahogo y un poco para que aprendan de mi experiencia.
Tengo tres hijos, los tres alérgicos. 
La primera vez fue muy complejo. Vivíamos en provincia, poco acceso a buenos médicos, pudieras o no pagarlos. Mi guagua nació en Santiago, un poco por aprensión. Después del primer control, en el que se evidenció un incremento de peso y talla deficientes, pero no alarmantes, me fui de vuelta a mi provincia. Recuerdo haber comentado al pediatra lo mucho que lloraba mi guagua, me miró muy serio y me dijo: las guaguas lloran. Me sentí una idiota y me fui con una sensación de vacío enorme.
En los controles sucesivos los aumentos de peso y talla estaban muy por debajo de lo esperable, mi guagua seguía llorando, pero a mí pediatra de provincia le parecía que yo tenía mala técnica de lactancia, motivo por el cual mi guagua rechazaba la alimentación, que mi guagua lloraba de hambre y mala crianza y que por lo demás con los índices de obesidad de hoy en día era bueno que fuera delgada, me lo agradecería a los 15.
Que frustración de vuelta a la casa. Una sensación de desorientación inexplicable. No soy médico pero realmente me pareció poco profesional, hasta humillante.
En otra visita comenté nuevamente de sus diarreas, extrañas, verdes, gelatinosas con pequeños puntos e hilos rojos, que eran fácilmente 10 veces al día, y el reflujo que me tenía a mí y a ella con varios cambios de ropa al día. Pero aparentemente era normal en guaguas alimentadas con pecho exclusivo y el reflujo: yo la movia mucho.
A los tres meses mi guagua seguía usando su ropa de recién nacida y se evidenciaba flaquísima, dedos delgados, costillas a la vista, cuello! Una guagua con cuello. Y ese fue un punto de inflexión, pensar en comprar una bufanda para ella, luego pensar que sería peligroso, luego pensar como hacían las otras mamás para abrigarles el cuello y darme cuenta: las guaguas no tienen casi cuello, es una cosa rolliza y cortita que la mía no tenía, no había un solo rollo en su cuerpo, con suerte algún pliegue.

El rechazo al pecho era total, habían días en que solo había una toma que terminaba con llantos y contorsiones. Otros días en que el letargo era tal que me parecía que en cualquier momento la iba a perder, días en que solo dormía y respiraba. Imposible despertarla. Algunas bronquitis alérgicas, rinitis. Pero todo le parecía normal al doctor, exageración materna. Si le parecía que tenía dermatitis y nos recetaba corticoides tópicos, cremas y jabones especiales.
Ahí nos decidimos, no podíamos seguir así, partir a Santiago a buscar un pediatra que confirmó mis sospechas, algo no estaba bien. Buscando Gastroenterologo, dimos el el clavo con la primera, la miró y diagnosticó alergia alimentaria. Alergia que ya había causado algunos estragos en mi niña, pero ningún retraso sicomotor por el momento.
Comenzó la primera dieta de exclusión. Me importó bastante poco, creo que fue la gracia de Dios, porque soy una sibarita consumada. 
De vuelta a mi provincia, la situación no mejoró. De vuelta a Santiago, más restricciones alimenticias, el consejo médico era quedarse. Quisimos seguir viviendo en familia, en un momento así nos necesitábamos especialmente.
 Así cada 15 días viajando en avión durante tres meses, hasta que ya era demasiado tarde para seguir buscando una alimentación compatible con la lactancia. Se enfermaba de todo. Los exámenes arrojaron índices de desnutrición, la radiografía de caderas correspondía a la de una niña de un mes, sus huesos no maduraban debido a esta falta de nutrientes, incluso estaba deshidratada, era imposible que ingiriera nada, se resistía con las pocas fuerzas que tenía. 
El paso lógico fue la hospitalización, sonda nasogástrica, y buscar una fórmula hipoalergénica que no rechazara. Tras varios intentos la encontramos, fuera de Chile, carísima, pero no nos importó nada, gastaríamos lo que debiéramos, aunque debiéramos lo que gastáramos por sacarla adelante . Solo queríamos sacarla adelante, gastamos lo que debimos, que era más de lo que teníamos. Adquirimos una deuda que demoró mucho tiempo en pagarse.
Logramos llevarla a la casa, nos instalamos en Santiago mientras mi marido se quedó en el norte, hasta que apareciera algo en Santiago que nos permitiera estar juntos de nuevo.
Tiempos difíciles que he ido recordando de a poco, mi mente bloqueó esos momentos para poder seguir adelante, no había tiempo para lamentos.
Poco a poco volvimos a enseñarle a comer, retirar la sonda, introducir alimentos, algunos bastante curiosos: conejo, avestruz, yuca, nabo.
Todo con mucha fe y esperanza en Dios, que fue la fuerza que nos permitió seguir adelante sin desmoronarnos. Hasta que lo logramos después de varios meses: talla y peso normales, qué alivio más grande.
Pero la segunda fue tan distinta, lo sigue siendo. 
Nunca diarrea, siempre estítica, sorprendía la cantidad de gases,  jamás los llantos desconsolados ni los cólicos, nunca rechazó el pecho. Pero ante la experiencia previa, partimos al Gastroenterologo. 
Sorprendía el mal incremento de peso y talla con lo mucho que mamaba. Una vez más dieta de exclusión. Que con el paso del tiempo fue cada vez más acotada. Perdí 30 kilos, lo cual sorprendía bastante porque con los cuatro alientos que consumía, en orden de sumar calorías eran habitualmente fritos. Desayunar papas fritas con pollo para detener la pérdida de peso, pero ni así.
Y la guagua en las mismas, celebrábamos cada gramo que subía, por insuficiente que fuera.
Así hasta los 8 meses en que nuevamente ya no hubo más remedio que buscar una fórmula que le permitiera salir adelante, engordar , crecer. Y hubo mejora. Ingresar alimentos de a poco.
Pero el "de a poco" nos fue mostrando cosas. Como verla comer un trozo de tomate y enroncharse de inmediato, lo mismo con arvejas, lentejas, huevos, pescados. Claramente había una alergia, pero muy distinta a lo que conocíamos, esto era alergia inmediata, la más temida.
Es muy impresionante verla comer un dulce y de repente ver sus labios inflarse deformes. Uno pestañea y afina el ojo pensando que está alucinando la primera vez que pasa, en fracción de segundos entiendes y te aterras. Observas, defines los pasos a seguir, actúas. A la clínica.
Aún estamos tratando de entender su cuerpo. La dermatitis es tan intensa que hace unos meses partimos a urgencia pensando que tenía alguna peste, pensando en el rebrote de sarampión. Nada, sólo alergia.
 Hace unos días tocó endoscopía, biopsias varias, aún esperando resultado. Sorprende a sus médicos lo intenso de los síntomas, lo vago de los exámenes. El equipo crece cada día más: pediatra, gastroenterólogo, inmunólogo, dermatólogo, se suma ahora una nutrióloga. La respuesta por el momento ha sido reducir la dieta al mínimo número de alimentos, suplementar lo que falte, observar su respuesta.
En un mes cumple 4 años y es un sol,  cualquiera que ose decirme que es un cacho o una pobrecita se las verá conmigo. Es inteligente, preciosa, tierna, muy inteligente, tiene padres que la adoran, educación. Pobre nada.
 La edad va haciendo mucho más sencillo el manejo: sabe lo que puede y lo que no, lo sabe porque reconoce ella misma los síntomas, porque su hermana la cuida, porque la familia entera, los amigos han ido entendiendo. Y ese ir entendiendo pasó por etapas en que eramos exagerados, aprensivos, imagínese ir a un cumpleaños, decir "ella trae su comida porque es alérgica" y escuchar de vuelta "la alergia está tan de moda". Insólito, no trato a mi hija como enferma, pero la falta de empatía de una respuesta así despierta una furia asombrosa.
Y mi tercer alérgico, el más fácil. Con todo lo aprendido pudimos adelantarnos a muchas cosas, lograr talla y peso normales, reconocer rápidamente el más mínimo signo de que algo no andaba bien, no dudamos cuando vimos deposiciones mucosas, reflujo ni ronchas, tampoco nos extrañamos cuando al eliminar el alimento sospechoso los vimos desaparecer. Cabe decir también que es probablemente el menos alérgico, no se siente como un triunfo personal, si no como un aprendizaje y una suerte, agradecemos a Dios por lo saludable que es, por lo que hemos vivido, por nuestros tres hijos.
Así ha sido más o menos, no es fácil, pero se aprende a llevarlo.
Busque, no se quede con la duda, aprender es clave para salir adelante. No dude pedir una segunda opinión, si su médico no la escucha, busque otro, confíe en su instinto.
Se sale adelante, se puede.

Natillas veganas

 
He probado la versión original y he intentado varias modificaciones. Aquí va mi favorita.
Es la misma que viene en el chip de la Thermomix Tm5, no la automática.
Yo modifiqué los ingredientes para hacerla apta para mis comensales. Y aumenté un poco el primer mezclado para obtener una mezcla homogénea.
Si la leche está fría de refrigerador probablemente necesite aumentar un par de minutos la cocción.
No use leche de coco en caja, normalmente no sirven para los postres, la de tarro si, yo lo hago con leche de coco casera (que también hago en la Thermomix).
La consistencia final es de una crema que espesa más al enfriar, como crema pastelera. Bien rico y fresco.
La original pide maicena y huevos que yo no uso por alergia de uno de mis comensales, por eso la mezcla de harinas (partes iguales de harina de arroz, chuño y almidón de mandioca).

Ingredientes:
100 Gr azúcar
20 Gr de  no-egg
600 Gr de leche de coco
10 Gr de mix de harinas (o maicena)
5 Gr azúcar vainillado o vainilla extracto.

Preparación:
Agregar azúcar, vainilla o azúcar vainillado, no-egg, leche de coco, mix de harinas. Mezcle 15 segundos velocidad 5.
Programe 8 minutos, 90 grados, velocidad 2. Si tiene espuma aún programe 2 minutos más a 90 grados velocidad 2. Si no tiene espuma, solo mezcle 2 minutos a velocidad 2.
Si siguiera teniendo espuma agregué 2 minutos más de cocción, vel 2.
Lleve a compoteras individuales.
Decore con canela, hojas de menta, ralladura de limón, frutillas, galletas, etc. Dele un toque!