jueves, 14 de julio de 2016

Arroz mariscado

Una suerte de paella fácil chilenizada. Se revolcarán en la tumba los conquistadores con tal afirmación.
Acá hecho de forma sencilla y  básica en la Thermomix en tres pasos. Tan sencilla que no me atrevería a llamarle ni arroz a la valenciana, plato con que mi abuela nos espantaba a los niños de vez en cuando, que caprichosos, nariz arrugada, pateábamos los mariscos con el tenedor. 
El fino azafrán, reemplazado por cúrcuma y un económico surtido de mariscos congelados a cambio de las delicias frescas hicieron la pega de lo más bien.
A decir verdad mi surtido de mariscos contenía 99% choritos, un camarón, un ostion y una almeja. Aún así quedó exquisito, incluso el nariz arrugada de mi marido lo disfrutó, a pesar de que le-cargan-los-mariscos, fregó, antojo de la señora y callampín pompín como decía mi mamá. 
El arroz mezclado con tomate y pimentones, muy sabroso, no queda caldoso, pero si levemente remojado. Recomiendo servir espolvoreado con merken y perejil picado para chilenizarlo más aún.

Ingredientes:
500 gr de surtido de mariscos 
450 gr tomate fresco o conserva
350 gr arroz grano corto
350 gr agua
100 gr cebolla morada
100 gr vino blanco
100 gr pimentón rojo (sin pepa ni venas)
50 gr pimentón verde (sin pepa ni venas)
30 gr aceite de oliva
5 gr de sal
1/2 cucharadita de cúrcuma 
Pizca de pimienta
Merken a gusto

Preparación:
-descongele los mariscos la noche anterior 
1. Ponga en el vaso la cebolla, aceite, tomates y pimentones. Triture 5 segundos a velocidad 5. Sofría 15 minutos a temperatura varoma, velocidad 1.
2. Ponga la mariposa y agregue el arroz, agua, vino blanco, sal, pimienta, cúrcuma y programe 10 minutos, 100 grados, velocidad cuchara, giro inverso.
3. Agregue los mariscos y programe 5 minutos, 100 grados, velocidad cuchara, giro a la izquierda.
 Verifique la sazón, la cocción del arroz y sirva!


martes, 12 de julio de 2016

Queque Manjar Lúcuma


Esto corresponde la sección antojos. 
En la Vega central, el mercado más grande de Chile y el cuarto más top del mundo, encontré estas preciosuras, hay que olerlas y enamorarse. Si po! La Vega está en el top 10 de los mejores mercados del mundo y saquémosle el jugo, que la variedad y calidad que tiene, no la encontramos en otra parte en Chile. http://www.capital.cl/vida-y-estilo/2016/05/02/130514-la-vega-central-dentro-de-los-mejores-mercados-gastronomicos-del-mundo 
En Chile se dan muy bien, pero la tenemos bastante encasillada en la crema y el puré de lúcuma que ponemos a la clásica torta de merengue. 
La cuestión es que las compré y se me olvidaron, ya bastante blandas me acordé de ellas y mejor hornearlas para disimular su vejez. Inexplicable el aroma maravilloso que inundó mi casa mientras se horneaba. Un quequito original, aromático y delicioso, de textura esponjosa, imposible adivinar que es sin gluten.
Yo usé manjar de coco casero que había hecho en la Thermomix unos días antes y un par de lúcumas. Los huevos podrían reemplazarse por linaza o chia.

Ingredientes:
280 gr de manjar
150 gr de lúcuma pelada  (o puré)
60 gr azúcar
20 gr de aceite de maravilla 
4 huevos
10 gr polvo de hornear
100 gr harina de maíz
100 gr chuño
100 gr almidón de mandioca 

Preparación:
Precaliente el horno a 180 grados y engrase un molde rectangular.
1. Agregue la lúcuma y el manjar, triture 15 segundos a velocidad 10, obtendrá un puré.
2. Baje con espátula los ingredientes del vaso
3. Agregue los huevos, aceite, azúcar, harina de maíz, chuño y mandioca, polvo de hornear, en ese orden. Mezcle 20 segundos a velocidad 5.
6. Lleve la mezcla al molde previamente engrasado, hornee por 45 minutos a 180 grados, o hasta que al insertarun mondadientes al centro, éste salga sin masa.


Queso crema Labneh

Una vez más los amigos de Oriente nos traen un aperitivo increíble.
El Labneh es un queso de yogurt, increíblemente fácil y barato de hacer.
Hay varias formas de hacer queso crema, esta es mi favorita porque con la fermentación del yogurt, especialmente si es de verdad, es mucho más sano,  bajo en lactosa y caseina, ya que las bacterias nos hacen el favor de consumirlos.
Yo lo hice con mi propio yogur de Kefir, pero sirve cualquiera, mientras de mejor calidad sea el yogur, más rico quedará el queso.
Va a necesitar un colador, una tela tipo gasa, un recipiente donde caiga el colador y tenga varios centímetros para que caiga el suero del yogurt.
La gasa: que esté bien limpia antes de usarse. Póngala doble para que no caiga todo el yogurt por los orificios. No necesita apretarla. La verdad, a falta de gasa yo usé un finísimo individual paraguayo bordado hecho a mano, que ahora es mi nuevo paño para queso. Buscando, me di cuenta que era perfecto para el cometido y lo sacrifiqué, valió la pena 100%! (Que no sepa mi suegra)
De 500 gr de yogurt salen unos 200 gramos de queso, si lo deja reposar el el colador más de 24 horas, se espesará más y disminuirá levemente la cantidad al perder más líquido.
El suero que queda en el recipiente conviene recolectarlo si el recipiente tiene poca profundidad, ya que no debe quedar en contacto con el yogurt del colador. Este suero se puede aprovechar para hacer pan, queques, galletas. Es alto en proteínas y se puede guardar varios meses refrigerado.
Sirve para cocinar, se puede derretir, puede rellenar lasañas e incluso hacerlo sin sal para recetas dulces.
No suelo conservarlo en aceite, se consume lo bastante rápido para que no quede nada que conservar. Lo hago bolita y cubro uno con sésamo, otro con romero, otro con merken y listo aperitivo con unas galletas saladas para untar.

Ingredientes:
500 gr de yogurt
Sal

Mezcle el yogurt con la sal.
Ponga la gasa doble sobre el colador, el colador sobre el recipiente, agregue el yogur sobre la tela.  Cubra con plástico para que no se contamine ni absorba olores del refrigerador.
Lleve al refrigerador por un mínimo de 24 horas, obtendrá una consistencia cremosa con un leve sabor ácido. Si espera tres días en el refrigerador la consistencia será más espesa. 
En ese caso puede formar bolitas, ponerle especias y conservarlas en un frasco con aceite de oliva para que duren más tiempo.