domingo, 22 de diciembre de 2013

Queque sin huevo y sin leche



En mi eterna búsqueda de la masa perfecta mezclé dos harinas para esta receta y reemplacé la "manteca" y la "leche" por crema de coco. Viene en lata y se compra en el supermercado. Si sólo encuentra leche de coco, métala al refrigerador unas horas. Al abrir la lata notará  una capa espesa en la superficie: esa es la crema de coco, retírela con una cuchara.
El descubrimiento fue que los queques NO tenían sabor ni aroma a coco, al cocinar la crema pierde el leve sabor que tiene. Un muy buen reemplazo de leche y grasas animales, tip para los veganos.
Rinde 9 porciones, yo hice 12. Me pareció que quedaron muy bajos. En la foto hay 11 porque mientras los pasaba al plato fui asaltada por una pequeña y sigilosa delincuente de 3 años. 

Receta:
1/2 taza harina de arroz
1/2 taza harina de maíz
1 taza de maicena
1 taza de azúcar
2 cucharaditas de polvo de hornear
1/2 cucharadita de goma guar
1 taza de crema de coco
Vainilla

Preparación:
Precalentar el horno a 180 grados.
Cernir los ingredientes secos en un bowl.
Agregar la crema de coco y batir.

Engrase moldes individuales y lleve la masa a cucharadas, llene 3/4 del molde.
Llevar al horno a 180 grados por 20 minutos.


sábado, 21 de diciembre de 2013

Consejos de una Psicóloga para nuestros alérgicos

     En lo personal me encanta la comida! Los dulces son casi una adicción para mí. Me encanta probar comidas nuevas y he comido varias cosas consideradas “exóticas” donde vivo. Cuando me pidieron escribir este artículo lo primero que se me vino a la cabeza fue pensar cómo aquellos niños con alergias eran privados en fiestas de cumpleaños y celebraciones y las típicas cosas que comen los niños a esa edad, papas fritas, suflitos, bebidas y La Torta (sobre todo la torta), son vistas como frutos prohibidos (sin considerar que luego de esta descripción se me hace que deberíamos cambiar nuestro menú a la hora de elegir la comida en celebraciones). En fin, sólo pensar que tienen esta privación se me parte el alma, pero pongámonos a pensar en la siguiente situación: cómo sería visto un cumpleaños desde los ojos de un niño con alergias alimentarias. La naturaleza de los niños es curiosa. Una mamá maniática que no deja a su hijo ni un solo segundo, no se vaya a echar lo ¨prohibido¨ a la boca, porque hay que decirlo: sufren las madres y sufren los hijos. Un niño que no entiende por qué no puede descubrir este mundo dónde todos comen lo que él no puede. Y el resto de los niños no entendiendo por qué no puede comer a destajo dulces y aperitivos tal cómo ellos lo hacen. En conclusión: el niño con alergias queda como el bicho raro.  . . La madre sufre cada vez que tiene una invitación a comer afuera.
       
      Muchos niños tienen prohibiciones de “comer”, que no son necesariamente médicas. Qué pasa con un niño judío que sólo puede comer kosher, o un niño hindú de familia vegetariana, dónde tiene prohibido comer carne? Son acaso más extraños que los niños que padecen alergias alimentarias. Yo diría que no.

He aquí algunos tips que pueden ayudar a que el proceso sea más fácil:
  
  • Contención: Es importante que la familia que rodea al niño, desde que se declara la enfermedad, cree un ambiente de contención y seguridad. Es un error inducir al niño a creer que el mundo para él tiene mucho más problemas que para el resto. Este lenguaje se entiende desde la cuna. Actuar con calma cuando por error el niño introduce algún alimento prohibido a su boca. Explicarle (los niños entienden desde muy temprana edad) que si come eso puede que le cause malestar, que es mejor que no lo quiera comer: “Si comes esto puede que luego te duela la guatita. Es mejor que no lo quieras comer”. Jamás castigar o enfadarse.

  • Informarse e informar: Muchas veces se generan confusiones, falsas expectativas o prejuicios por ignorancia. Explique al resto entorno familiar lo que sucede con el niño. Que es un niño normal como cualquier otro con la diferencia que no puede comer ciertos tipos de alimentos. Si se queda una noche en casa de los abuelos o amigos lleve una lista con los alimentos que no puede consumir. He visto que en varios servicios de salud ofrecen charlas para las familias de niños con alergias alimentarias.

  • Busque ayuda: Muchas veces las familias con niños que padecen alergias alimentarias pueden sentirse como que son únicos e incomprendidos en un mundo “no alérgico”. Sin embargo son miles las personas que deben estar pasando por una situación parecida y nada mejor que intercambiar experiencias personales, contar historias, recoger tips útiles de otras familias que quizás tienen más trayectoria en esta situación. Existen blogs y páginas como www.creciendoconalergias.cl , http://www.apfed.org/drupal/drupal/index.php o http://www.community.kidswithfooallergies.org/ que pueden servir de mucha ayuda y le darán ideas tan originales como llevarle la comida al niño con alergias alimentarias en una “cajita feliz” o lonchera especial cuando tengan que salir y no pueda comer la comida del lugar.

  • Solidaridad: que en casa se cocine igual para todos. Es más fácil para la madre, quien no se vuelve loca pensando qué cocinar para cada uno de los miembros de la familia. Además queda más que demostrado que la cocina sin es igualmente rica que cualquier otra y tiene la ventaja de ser más sana.

  • “No quiero”: Enseñar al niño a decir “no quiero eso, gracias”, en vez de “no puedo”. La anfitriona del cumpleaños ofrece al niño un plato lleno de “prohibiciones” (papas fritas, dulces y un pedazo de torta), si el niño dice “no puedo” los irresistibles instintos maternales aflorarán en cualquier persona y sentirán lástima por él: “pobrecito, no puede comer…” y vendrán las preguntas a la madre o al niño.   En cambio, en la misma situación, el niño diciendo “no quiero”, pues… no pasa nada; el niño no quiere y punto. Un acto de libertad y autovaloración.

  • Cambio: Este es un punto importante. En muy difícil cambiar. Siempre se ha cocinado en la casa de una determinada forma, y aunque estemos formando una nueva familia, con nuevas costumbres, nunca falta incorporar a la cocina la receta de la abuelita, o la comida preferida que nos cocinaban en casa. Para aquellos a quienes no les va mucho esto de la cocina siempre pueden encontrar herramientas útiles, cómo este maravilloso blog, en el cual pueden encontrar exquisitas recetas de lo más variadas que seguro le ayudarán en la creación de deliciosos menús alternativos.

  • Lo fundamental es actuar con naturalidad, asumir que efectivamente existe una condición especial, aceptar y adaptarse a esa condición. 



La experiencia de una familia muy cercana a la mía lo dice: Se puede vivir en un “mundo sin”.

María Jesús Quiroga
Psicóloga 

martes, 17 de diciembre de 2013

Postre de Polenta sin huevo


Me da mucha curiosidad cuando la gente dice que no le gusta cocinar, yo me entretengo tanto que me resulta verdaderamente incomprensible. A veces pregunto qué parte de cocinar es la que no les gusta: algunos dicen que es pensar en que preparar, otros que no les gusta lavar, en fin. Tampoco me gusta lavar, pero todo lo bueno requiere algún sacrificio y la recompensa es fantástica.
A mi me parece que cocinar es como hacer experimentos comestibles, a veces funcionan, a veces no. Los que funcionan van al blog, los otros a reciclaje, o en los casos más extremos, directo a la basura. Y que rico es llegar, después de un largo día de trabajo a una  casa con aroma a queque, roast beaf o galletas recién hechas,  eso es calor de hogar. Y qué bien lo pasan los niños "cocinando" con la mamá y preguntando cuando pueden probar.
Este es un postre bueno, bonito y barato, además de fácil y sin gluten, sólo le falta tener efecto adelgazante para ser perfecto. De sabor suave que recuerda un poco al arroz con leche, qué lindo un postre que te recuerda la infancia, viajar en el tiempo con un plato. La salsa, sugerida por mi editora, le da un tremendo toque.
PD: yo no usé canela porque uno de mis comensales no puede comerla, pero estoy segura que le vendría muy bien una pizca.

Receta:
1 taza de Polenta
1 litro de leche o sustitutos: leche de arroz, almendra, jugo de manzana u otro
3/4 taza de azúcar
1 clavo de olor
Pizca de jengibre 
Pizca de nuez moscada
Vainilla
Canela

Para la salsa: 
Media taza de frutillas
Media taza de azúcar flor

Para decorar:
Unas frutillas y hojas de menta

Caliente la "leche" en una olla junto con los condimentos y el azúcar. 
Agregue la Polenta en forma de lluvia. 
Revuelva hasta que espese tanto que al revolver se vea el fondo de la olla.


Humedezca un molde con agua y agregue la polenta. 
Desmolde cuando esté totalmente frío. No necesita engrasar el molde ni separar la Polenta con cuchillo, se desmolda muy fácilmente.
Para la salsa ponga el azúcar flor y las frutillas en una procesadora de alimentos hasta que esté todo molido y vierta sobre la polenta. 
Decore  con frutillas y hojas de menta.



miércoles, 11 de diciembre de 2013

De condimentos y otras hierbas



Si han visto el programa de Jamie Oliver habrán notado  que siempre usa hierbas frescas para condimentar.
Curioso y pintoresco me parecía... un cacho también. Cero posibilidad de cuidar plantas, con dos niños y un perro es más que suficiente pensaba yo. Mis conocimientos en jardinería son bastante básicos, puedo diferenciar un cactus de un pino. Sería todo.
Tampoco puedo ocultar mi falta de talento jardinero: todo lo que planto muere. Si sobrevive no crece. Ni hablar de sembrar.
Eso hasta que descubrí que puedo comprarlas crecidas, salvación total. Ahora sólo riego y cosecho.
Armé un pequeño huerto con lo que más uso: albahaca, tomillo, orégano, eneldo, menta, romero y ciboullete. Me encanta salir a buscar condimentos al patio, me siento tan campestre! 
Cuando estoy muy ocupada revolviendo o picando, a veces le pido a mi marido que me traiga una ramita de tomillo u otra hierba y típico que vuelve medio perdido a preguntarme cuál es, suspiro mirando al cielo: pero gordo, cómo no sabes la diferencia! Súper patuda, me juro.
Las ventajas: sabor y aroma insuperables, es prácticamente orgánico, cero contaminación cruzada o trazas de nada, lo cual es un tema cuando tienes hijos alérgicos: le tienes terror a todo, cualquier poquito es peligroso. Además es económico y se ven muy lindas.
 Cuantas veces escucho de remedios naturales, parece que por ser natural es completamente inofensivo. Nada más lejos de la realidad, el café sube la presión, la ruda produce hemorragias, la aspirina viene de un sauce, súper natural y nadie en su sano juicio se tomaría una cada dos horas. Tampoco tenga miedo, me puse fatalista, pero infórmese. Me gusto mucho una página, me pareció sencilla y práctica: www.plantasmedicinales.cl 
Les dejo unas imágenes que encontré que sirven como guía para usar los condimentos y hierbas, ideal para principiantes como yo.




lunes, 9 de diciembre de 2013

Arroz Verde



Un arroz remasterizado que se luce por su color, aroma y sabor, facilísimo y económico.
Es un acompañamiento súper fresco y liviano, funciona muy bien en un asado o un buffet veraniego. 
Listo en 20 minutos. Súper salvador.
Recomiendo decorarlo con tomates cherry o granos de choclo, se ve delicioso. También puede ponerlo en un molde para una presentación más elegante. 
También puede servirlo caliente si así lo desea.

Receta:
Para 8 personas
2 tazas de arroz
4 cucharadas de aceite de oliva
1/2 taza albahaca fresca
1/2 taza perejil fresco
1/2 taza cilantro
1 cebollín
Sal 
Pimienta

Preparación:

Cocine el arroz como de costumbre.
Mientras se cocina el arroz prepare las verduras.
En una juguera o procesadora de alimentos agregue el aceite de oliva, albahaca, perejil, cilantro  y cebollín. Triture hasta obtener una pasta.
Una vez listo el arroz déjelo enfriar, agregue la pasta, revuelva y sirva.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Tilapia a la mexicana



No sé si en realidad tenga algo de mexicano este plato, pero mirando en mi refrigerador unas preciosas paltas, sólo podía pensar en guacamole y era día de pescado. Así que me inspiré.
El proceso me demoró 20 minutos, bastante prudente, mientras se cocina el arroz prepara el pescado y listo.
Algo que me facilita la tarea es partir por cortar y pelar o moler todo antes de partir. Así no tengo que estar como pulpo revolviendo con una mano y cortando con la otra.
La tilapia es de sabor suave, ideal para los que no somos fanáticos de los productos del mar, además la cebolla y el pimentón le dan un toque dulce muy rico. Está lista cuando el pescado se vea blanco y se desmenuce. Así que sáquelo con cuidado o va a servir puros pedacitos.
Casi me caigo de la silla cuando veo a uno de mis comensales bañar el pescado en salsa de soya antes de probarlo. Horror, si dije mexicano, me pareció una afrenta culinaria. Demasiado intercambio cultural, menos mal que no había mermelada en la mesa.
Quedó muy sabroso y fresco, ideal para un caluroso día de verano.
Es la pareja perfecta de unos tomates de limache bien rojos.

Ingredientes:
Para 6 personas
6 filetes de tilapia
1/2 cebolla cortada en pluma
1 pimentón rojo cortado en juliana
2 paltas
1/2 taza de cilantro picado 
1/2 taza de jugo de limón
Sal
Pimienta

Preparación:
Sazonar el pescado con sal y pimienta, dejar marinando en un bowl con el jugo de limón. Con 15 minutos está bien, no queremos ceviche.

En un sartén con una pizca de aceite saltear la cebolla un par de minutos, agregar el pimentón y cocinar un par de minutos hasta dorar la cebolla.

Agregar el pescado, cocinar 5 minutos por lado. 
Servir de inmediato decorado con cilantro fresco. Acompáñelo con arroz y palta en juliana o cortada tipo ostra, así se ve más bonito. A mi se me ocurrió mientras comía mi desordenada palta en cubos, rica igual en todo caso.
Me cuenta como le va con la receta, a mí me fue regio.



Bizcocho de Manzana y chia

Me encantan las tartas, son preciosas, frescas y húmedas. Además, si tiene fruta es bueno. Siempre trato de esconder frutas o verduras entre la comida para que mis mañosos se las coman.
La manzana es una repetida en mi cocina, tengo tres generosos manzanos y por mucho que regalo parece la multiplicación de los panes, nunca se acaban.
Esta receta es una adaptación del biscocho de manzana del chip de la Thermomix tm5, con las variaciones para dejarlo sin gluten, huevo ni leche.

Ingredientes:
120 gr aceite
15 gr chia
90 gr agua
150 gr azúcar
65 gr harina de maíz
70 gr de almidón de papa (chuño)
65 gr almidón de mandioca (o maicena)
15 gr polvo de hornear
3 manzanas verdes
Canela y azúcar para espolvorear

Preparación:

Remoje la chia con el agua en un recipiente.
Precaliente el horno a 180 grados.
Engrase un molde redondo con fondo removible.
Agregue al vaso la chia con el agua, aceite, azúcar, polvo de hornear, harinas y almidones.
Mezcle 20 segundos a velocidad 6.
Vierta la mezcla en el molde engrasado y con espátula repártala de forma homogénea.

Pelé las manzanas, corte en cuartos y descorácelas, corte en lonjas de 1 cm o hágale tajos sin cortar totalmente. Ponga las lonjas o cuartos sobre la mezcla.
Lleve al horno por 35-40 minutos o hasta que al insertar un mondadientes este salga sin masa.
Deje enfriar antes de desmoldar.